Tan sols una unça de frikisme

L’AJUNTAMENT D’INCA EM ‘PUBLICITA’

Feim Inca, feim ciutat, feim… el que volem amb les fotos dels altres!

El passat dissabte sant, aprofitant que era festa i que necessitava algunes coses, vaig anar a Inca a passejar i a fer dues compres pel centre. Ja de tornada pel carrer Bisbe Llompart em va cridar l’atenció un cartell exposat a un punt d’informació. La veritat és que em va resultar familiar, massa familiar, i la meva sorpresa va ser que quan mi vaig acostar vaig comprovar que aquell cartell estava fet amb una foto meva. Ja és ver que tothom coneix lo seu però gràcies a les noves tecnologies vaig poder comprovar insitu, just davant del mateix cartell, que les meves sospites eren del tot certes: “L’ajuntament d’Inca m’ha agafat una foto” i dic agafat per no dir ‘robat’.

És cert que en els darrers anys hi ha hagut un ‘boom’ tant de xarxes socials com de fotografia i és relativament fàcil aconseguir una imatge per representar qualsevol tema que es vulgui, però crec que un organisme oficial com és un ajuntament hauria de conèixer les lleis que ha de complir, no només les que fa complir ell. Sinó ja me direu si no es posen estrictes, els ajuntaments en general, si s’ha de fer qualque tràmit amb ells que t’hi fan anar les vegades que faci falta fins que tu ho presentes tot correctament. Idò per això els hi és igual!.

Faré un resum de la llei –extret del bloc de Xatakafoto  http://www.xatakafoto.com/trucos-y-consejos/legalidad-derechos-de-captacion-de-autor-y-de-imagen –   per que els serveis jurídics de l’ajuntament d’Inca sen puguin fer una ‘xuleta’ i s’ho mirin:

Propiedad intelectual o derechos de autor

En España, las obras fotográficas están amparadas por la Ley de Propiedad Intelectual, por lo que la tomaremos como referencia en todo caso e intentaré ponerlo todo de manera que lo podamos entender los que no somos abogados.

La situación más común hoy en día es el robo o utilización ilícita de fotografías colgadas en la red. En la práctica, una fotografía que está en la nube está tan desprotegida como si la dejamos físicamente en la calle. La teoría, como todos sabemos o suponemos, es que siempre es necesario pedir autorización al propietario de los derechos de explotación de la imagen, pero en muchos casos no se respeta y es por esto que nos conviene conocer la ley y nuestros derechos como fotógrafos y autores.

Si hablamos de la divulgación de la obra fotográfica, se estipula que debe llevar siempre el nombre del autor al lado o en lugar visible, aunque como ya sabéis en la práctica esto es especialmente complicado y a menudo no se cumple especialmente en el mundo de la fotografía de prensa y moda.

Es importante diferenciar que esta ley, la L.P.I, confiere al autor de una fotografía derechos sobre ella de tipo moral – de carácter personal – y derechos de tipo económico, que son los de explotación, por el mero hecho de su autoría. Ambos nacen con la creación y se otorgan al autor.

Derechos morales

En lo referente a las facultades de carácter moral, su finalidad es la protección del autor y su obra, y tienen como característica implícita que no prescriben nunca, ni aunque pasen a ser de dominio público, la autoría jamás podrá cambiarse.

  • Derecho al inédito, o lo que es lo mismo, la facultad de decidir sobre la divulgación de la obra en el sentido más amplio.
  • Derecho a reivindicar la paternidad de la obra, exigiendo el reconocimiento de su condición de autor. Los casos de atentado contra este derecho que se dan más comúnmente son la publicación o divulgación de una fotografía sin que conste el nombre del autor o bien haciendo constar el nombre de otro (alguien que no es su legítimo autor), así como el plagio que puede ser una copia exacta (plagio “servil”) o una imitación de los elementos esenciales de la original (plagio “ideal”).
  • Derecho al respeto a la integridad de la obra, exigiendo que se impida cualquier deformación, modificación o alteración que suponga lesión en sus legítimos intereses o menoscabo de su reputación. Por ejemplo, si yo compro una fotografía tuya y resulta que el cielo me gustaría más en verde no puedo decidir pintarlo ya que estaría violando tu derecho a la integridad sobre esa obra tuya (en la práctica, sólo aplicará cuando se publique o exhiba ya que en otro caso tú no te enterarás y no pasará nada).
  • Derecho a la modificación de la obra divulgada, con la salvedad de que se deberán respetar los derechos adquiridos por terceros en caso de exista cesión de la foto.
  • Derecho a retirar la obra del comercio, eso sí, previa indemnización del propietario que se fijará en función del daño emergente y el lucro cesante.
  • Derecho de acceso al ejemplar único o raro para ejercer otros derechos, como podrían ser el obtener copia y divulgarla o simplemente saber cómo hicimos esa obra fotográfica, y siempre se hará con indemnización de daños y perjuicios y sin retirarla del poder del poseedor.

Y debemos tener claro que todos estos derechos morales son inalienables (no se pueden vender, enajenar, ceder, donar), irrenunciables e imprescriptibles (no se extinguen por el transcurso del tiempo).

Derechos económicos o de explotación

En cuanto a las facultades de carácter económico, se refieren a copyright, licencias de uso y demás, y tienen un duración que por lo que la ley dice será la vida del autor más setenta años (o 70 años desde su divulgación en caso de que sea póstuma o anónima), período tras el cual la obra pasa a ser de dominio público. El autor, por ser tal, monopoliza el derecho de explotación y solamente en virtud de una cesión válida podrán ser utilizados o explotados por terceros.

Por tanto, el autor tiene la potestad de poner en el mercado su obra, por sí mismo o bien por medio de la cesión de estos derechos, y obtener un resultado económico. Los derechos de explotación son los siguientes:

  • Derecho de reproducción, englobando dicho concepto no solamente las copias de la fotografía sino también cuando se imprime en libros, catálogos, postales, bases de datos informáticas, etc.
  • Derecho de distribución, mediante su venta, alquiler, préstamo, etc. Este derecho se agota con la primera venta, por lo que la persona o entidad que compra ya no va a tener el derecho de distribución vendible.
  • Derecho de comunicación pública, es decir su exhibición fuera de un ámbito doméstico (exposición pública, emisión o retransmisión por televisión u otros medios, acceso público a una base de datos de ordenador donde se encuentre la obra, etc.), lo que exige siempre un consentimiento del autor.
  • Derecho de transformación, que incluye cualquier tipo de modificación en forma de la que se derive una obra diferente – por ejemplo, pasar la foto a blanco y negro o traducir los textos en caso de tenerlos – y requiere siempre la autorización del autor.
  • Derecho de participación, que otorga un 3% del precio de reventa en subasta pública cuando el precio sea superior a 300.000 de las antiguas pesetas por obra o conjunto con carácter unitario.

Para la cesión de derechos de explotación, se emplearán contratos de cesión de propiedad intelectual (recordemos que siempre serán los de tipo económico ya que los morales no se pueden transmitir o ceder) para lo cual podéis encontrar múltiples modelos en la red. […]

Protección de los derechos de propiedad intelectual

Como os imaginaréis, en el caso de que se vulnere alguno de nuestros derechos de propiedad intelectual, existe una doble protección jurisdiccional, la civil y la penal.

En el ámbito civil se recogen las posibilidades, por parte del titular de los derechos, de ejercitar la cesación de la actividad ilícita así como la de la indemnización por los daños materiales y morales causados, incluyendo en ambos casos la posible adopción de medidas cautelares de protección. Esto puede darse, por ejemplo, cuando cedemos una fotografía para su uso en una exposición y el cesionario se pasa literalmente por el arco del triunfo el contrato haciendo con la imagen la exposición, un libro y 20.000 panfletos de propaganda, en cuyo caso nosotros acudiremos a los tribunales para que cese la divulgación del libro y los panfletos y que nos indemnice económicamente por los daños y perjuicios sufridos.

En el ámbito penal, como sabéis las cosas son más serias, y en nuestro Código Penal se establecen castigos que incluso pueden llegar a la privación de libertad de los infractores en el caso de un delito por reproducción, distribución o comunicación pública ilegales o plagio de una obra creativa que esté protegida por propiedad intelectual. […]

Amb tot això puc dir, i he de dir, que:

–          L’ajuntament no s’ha posat en contacte amb mi per demanar permís sobre si podria emprar la imatge per publicitar la seva campanya. Per tant, l’obra no ha estat cedida.

–          La imatge del cartell no anomena l’autor de la fotografia, encara que això no eximeix a l’ajuntament de demanar-me permís .

–          La fotografia original inclou una firma amb el pseudònim de l’autor i el símbol del copyright.

–          La fotografia està penjada a una xarxa social (www.flickr.com), de la qual es sospita que s’ha extret, on hi figura, tant a la firma com la pròpia plana que la fotografia té tots els drets reservats.

–          Quan es pitja el botó dret per davallar-ne la foto apareix un missatge recordant a l’usuari que es vol descarregar la foto que aquesta té tots els drets reservats.

–          Al meu bloc, on també s’hi pot veure la foto (amb la firma i el copyright) on també s’indica que les fotografies que hi apareixen tenen tots els drets reservats.

–          Al cartell sí que s’han encarregat de publicitar a l’ajuntament tant la seva pròpia plana com la seva presència a les xarxes socials.

Això és una pràctica massa habitual en el temps que corren, tant a l’ utilització d’imatges com en concursos que vulneren els drets dels fotògrafs o aficionats a la fotografia que es presenten. Per la qual cosa ja s’han posat en marxa plataformes i grups de gent, de cada dia més conscienciada d’aquests fets que reclamen respecte i serietat damunt la feina que fa el qui fa la foto.

Aquí cadascú pot treure les seves conclusions… però jo no en tenc cap dubte ni un.

I ara, que hem de fer? Que n’ha de dir l’ajuntament? He enviat un mail tant a batlia com a serveis, que són els que duen aquest tema i a veure que en diràn.

Salut a tots!

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6 comentarios

  1. No m’agrada gens el que fan els ajuntaments i d’altres organismes … i ara amb tanta ratallada, més encara. Guillem! fes valer els teus drets! crec que en Tino Soriano & co, tenen una web amb prou documentació i lleis al respecte.
    http://www.stopclausulasabusivasalosfotografos.com/

    I aquesta entrada de na Maria Rosa Vila,
    http://enfocant.blogspot.com.es/2011/02/fotos-gratis-no-gracies.html
    Salut

    abril 11, 2012 en 7:58 am

  2. Endavant Guillem, i com diu na Cata, fes valer els teus drets, només faltaria! Si volen una foto, que la demanin i ja està, cap problema.

    abril 11, 2012 en 9:07 am

  3. Caña, caña y caña !!! Al ayuntamiento le habrá valido un dinero la confección de la carteleria y su distribución, con lo que le conviene llegar a un acuerdo para indemnizarte.

    Saludos.

    abril 11, 2012 en 9:24 am

  4. Gràcies a tots per passar i pels ànims. Ja veurem com acaba tot plegat.

    Salut!

    abril 11, 2012 en 12:53 pm

  5. Rosana Pita

    Me alegro de que ya haya salido en prensa, espero que te compensen y que además sirva de escarmiento para otros.

    abril 12, 2012 en 8:50 am

  6. Pingback: Alegries fotogràfiques | Mayolicus Blog

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